Son muchos años lo que llevábamos sopesando la posibilidad de viajar a Tíbet. Era uno de los pocos destinos que nos quedaban por conocer de Asia (ya solo nos quedan Laos y Bután por visitar), y que siempre hemos tenido en el punto de mira movidos por el deseo de reencontrar, en esta parte del Himalaya, esa espiritualidad y autenticidad que tanto nos hace amar el Continente Asiático y nos empuja año tras año a seguir viajando.
Y es que viajar al Tibet nunca ha sido fácil. A las prohibiciones y restricciones temporales que a impuesto el gobierno chino en años anteriores (2011, 2016 y 2019), se une lo complejo y caro que es obtener un permiso turístico para visitar el país. El permiso sólo se puede obtener a través con una agencia autorizada y supeditado a la contratación de un guía oficial con los servicios “enlatados” correspondientes.
Estos costes excesivos, y el encorsamiento que conlleva viajar a Tibet, nos llevaron a reducir la visita y centrarla en Lhasa. Nos hubiera gustado conocer algo más, viajar hasta Shigatse y Gyantse, incluso haber subido al Campamento Base del Everest o al Monte Kailash, pero el presupuesto se encarecía de forma considerable, y aún así siempre pensamos que la visión de Tibet que nos llevaríamos seguiría siendo muy sesgada. Preferíamos conformarnos con conocer al menos Lhasa, ver el mítico palacio de Potala, pasear por la inolvidable calle Barkhor y visitar el sagrado Templo de Jokhang. Todo con el añadido de hacer coincidir nuestra visita con el Festival del Yogurt en el Monasterio de Drepung.
Teníamos claro que queríamos llegar hasta Tíbet en el mítico tren Transtibetano, también conocido como el Tren de las Nubes por ser la línea ferroviaria más alta del mundo. En total son más de 31 horas de trayecto desde Xian , recorriendo algunas de las zonas menos pobladas e inhóspitas del mundo, entre mesetas heladas, pasos de montaña de más de 5.000 msnm, y zonas de permafrost. El hecho de haber viajado el año anterior a Bolivia (Guía para viajar por libre a Perú, Bolivia y Chile) sin mayores complicaciones nos hizo subestimar el mal de altura que aquí fue mucho más evidente por la falta de aclimatación previa.
Además, después de haber viajado en 2017 a China (Guía de viaje a China y Filipinas), no nos importaba en absoluto volver al Gigante Asiático. Un país tan enorme y diverso como China da para muchos viajes, y nosotros teníamos pendientes de aquella vez lugares tan interesantes como Datong, Pingyao y Xian, que nos pillaban de camino entre Pekin y Lhasa. Era el momento además de conocer otra de nuestras aspiraciones viajeras de siempre, la provincia China de Yunnan (Shangri-La, Lijiang y Dali), que en otras ocasiones habíamos planeado recorrer junto a Laos. Y como ya conocíamos las grandes ciudades de nuestro viaje anterior (Pekin, Shangai y Tokio) había que darle oportunidad a otra gran urbe como Chengdu, con atractivos interesantes como el Gran Buda de Leshan y como no, los famosos osos panda.
Después de varios años de infidelidad volvíamos a nuestra siempre añorada Asia. Ya tocaba conocer el Tibet y regresar a esa China que tanto nos fascinó en su momento.
Itinerario final de nuestro viaje por China y Tíbet.
- Día 1: Madrid – Pekin (Vuelo)
- Día 2: Pekin
- Día 3: Peking – Datong
- Día 4: Datong – Pingyao
- Día 5: Pingyao
- Día 6: Pingyao – Xian
- Día 7: Xian
- Día 8: Xian – Tren de las nubes
- Día 9: Lhasa
- Día 10: Lhasa
- Día 11: Lhasa
- Día 12: Lhasa – Shangri-La
- Día 12: Shangri-La
- Día 14: Shangri-La – Lijiang
- Día 15: Lijiang
- Día 16: Lijiang – Garganta del Tigre
- Día 17: Garganta del Tigre – Lijiang
- Día 18: Lijinag – Dali
- Día 19: Dali
- Día 20: Dali – Chengdu
- Día 21: Chengdu – Leshan – Chengdu
- Día 22: Chengdu
- Día 23: Pekín
- Día 24: Pekín – Madrid
Agencia local para visitar Tíbet.
Como decíamos, lamentablemente no es posible viajar a Tíbet por libre. Es necesario contratar con alguna agencia autorizada por el Gobierno Chino dos servicios obligados: el permiso de entrada turística a Tíbet, y el guía y/o conductor que debe acompañarte durante las visitas. La agencia se hace además responsable de asegurar tu salida del país.
– ¿Es posible hacer alguna visita por libre o moverte sin guía por Lhasa?
Con todo, si es posible moverte por tu cuenta, sin necesidad de ir acompañado del guía, por Lhasa. Puedes ir paseando libremente por las agradables calles de Lhasa, y desplazarte de un lugar a otro con Didi (Uber/Cabify Chino).
Siempre que puedas, conviene perderse por la Calle Barkhor, repleta de templos y casas de arquitectura tibetana alrededor del sagrado templo Jokhang. Allí verás a los peregrinos haciendo el Kora bajo rezos y continuas prostaciones. Conviene subir a alguna terraza al atardecer para contemplar el Palacio de Potala al fondo. Y por la noche, también merece mucho la pena acercarse al parque Zongiajho Lukhang, para ver desde allí el Palacio de Potala iluminado.
Incluso es posible también visitar algunos templos por tu cuenta comprando las entradas directamente en la puerta. En nuestro caso, como teníamos la última mañana libre, visitamos por nuestra cuenta el Monasterio de Ramoche, y nos dijeron que también podíamos haber visitado el Palacio de Norbulingka.
Por el contrario, nos aseguraron que no nos venderían las entradas para el Monasterio de Deprung si no íbamos acompañados de un guía oficial, y por supuesto, es imposible visitar Potala sin el guía correspondiente.
– Qué tours ofrecen las agencias para visitar el Tibet.
Las agencias autorizadas suelen ofrecer paquetes de viajes que incluyen además el alojamiento, las entradas y los desplazamientos. Los Tours cerrados que ofrecen son en general los siguientes:
- Tour Lahsa (4 días): Palacio de Potala, Monasterio Deprung, Templo Jokhang y Monasterio de Sera.
- Lhasa, Gyantse y Shigatse (6 días): Al tour por Lhasa se añade la visita al Lago Yamdrok, el Glaciar Karola, el Monasteior Pelkor Chode (Gyantse) y el Monasteiro de Tashulhumpo (Shigatse)
- Lhasa, Gyantse, Shigatse y Campamento Base del Everest (8 días): Incluye una noche en el Campo Base del Everest, con posibilidad, si el tiempo lo permite, de ver la cima.
– Cuánto cuestan los tours para viajar al Tíbet.
Los precios varían mucho en función de las agencias, y de la temporada del año en la que se viaje (Temporada Alta: Junio – Septiembre. Temporada Baja: Octubre-Febrero). También hay mucha diferencia de precio según se escoja realizar el tour en privado, o compartido con otros viajeros.
Hay que tener en cuenta el coste extra del coche con conductor que supone cualquier salida fuera de Lhasa. Muchas agencias también imponen el servicio de coche y conductor para el tour por Lhasa, pero hubo agencias que nos propusieron para abaratar coste hacer los traslados en Lhasa en Taxi o Didi, porque no tiene ningún sentido tener un coche contratado cuando únicamente se necesita coche para ir hasta Deprung y Sera, y no son más de 15-20 minutos desde el centro de Lhasa.
Con todo, los tours privados por Lhasa de 4 días, con servicio de guía de habla inglesa, hotel de categoría turista (3-4 estrellas), traslados y entradas oscila entre los 500 y 750 € por persona en temporada alta. El tour de 6 días entre 850-1200 € por persona, y con el añadido de la visita al campo base los precios parten desde los 1.100 € por persona. Los precios son algo más económicos si se opta por realizar el tour compartido con otros turistas.
– Qué agencia elegir para viajar por Tíbet.
Nosotros contactamos con muchas agencias, y finalmente terminamos decantándonos por Wind Horse Tour . El precio que nos daban era bueno, y la comunicación por correo electrónico fue muy atenta y fluida. De vuelta del viaje podemos recomendarla si duda. Se ajustaron en todo momento a los servicios contratados.
Otras opciones de agencia: Tibet Vista (tibettravel.org), Asia Odyssey Travel, Tibetan Guide, Experience Tibet, Go to Tibet, Tibet Discovery, Tibet Focus.
En muchos sitios recomiendas contratar con agencias puramente tibetanas, pero realmente todas o son Chinas o participadas de forma principal por capital chino. Eso si, luego utilizan guías tibetanos y servicios locales.
Transportes. Vuelos y trenes.
– Vuelos internacionales.
Madrid – Pekin – Madrid (con escalas en El Cairo). Los hicimos con Egyptair, y sin duda podemos decir que es una de las peores compañías aéreas en las que hemos viajado. Aviones antiguos, con poco espacio entre asientos, mal catering y un descontrol absoluto en el aeropuerto de El Cairo. Tanto la ida como la vuelta con retraso. Lo único bueno fue el precio que rondo los 600 € por persona, lo cual, viendo como estaban ese año los precios fue hasta un chollo.
– Vuelos Locales.
Todos los adquirimos a través de Trip.com. En todos el servicio fue bueno, y la puntualidad exquisita. Conviene tener muy en cuenta que en China comprar los vuelos con mucha antelación sale siempre mucho más caro, en algunos casos muchísimo más, que hacerlo dentro de las 2, 3 o 4 semanas previas a la salida del vuelo.
Lhasa – Deqen (Shangri-La): Con China Eastern.
Dali- Chengdu.- Con China Southern
Chengdu – Pekin.- Con Sichuan Airlines.
– Trenes.
Si hay una forma cómoda y barata de viajar por China es en tren.
Entre casi todos los puntos turísticos del país existe una red de trenes de alta velocidad que funciona como un reloj.
La mejor forma para adquirir los billetes es a través de Trip.com. Se supone que se pueden adquirir también en las propias taquillas de la estación, o con el sitio web oficial de la Corporación de Ferrocarriles China 12306.cn lo que requiere de un número de teléfono chino para poder hacer el registro.
Hay que tener en cuenta que los billetes únicamente salen a la venta con 15 días de antelación a su salida, si bien con Trip.com se permite hacer prereservas dentro de los 2 meses previos pero no esta garantizada la disponibilidad final.
También es importante prestar mucha atención a la hora de hacer la reserva porque en todas las ciudades suele haber varias estaciones de tren. Normalmente toman su nombre de la ciudad + el punto cardinal donde están situadas (Norte=Bei; Sur=Nan; Este=Dong; Oeste=Xi).
Y conviene saber que no existe billete como tal. El pasaporte hace las veces de billetes, y basta con mostrarlo en el control de entrada de la puerta de embarque.
– Tren transtibetano. Xian – Lasha.
El famoso tren de la nubes. Una obra arquitectónica única en el mundo que comunica Shangai con Lhasa, en un tren convencional que en su ultima parte tiene que atravesar zonas de permafrost, a más de 5.000 msnm. Se supone que a partir de los 2.500 msnm el tren utiliza un sistema de aporte extra de oxigeno para intentar evitar el mal de altura. Con todo los camarotes disponen de salidas individualizadas de oxígeno por si es necesario, y a bordo viaja un médico.
En cuanto al mal de altura, tenemos que advertir que en nuestro caso, tanto nuestra hija Martina, como Olalla, terminaron haciendo uso de las tomas individuales de oxígeno, y pasaron algún momento bastante regular a consecuencia de la falta de oxígeno. Como ellas, nos dijeron que entre un 30% y u 40% de los pasajeros hicieron uso del oxígeno extra. íbamos muy confiados por no haber tenido problemas de altura en Bolivia el año anterior, cuando estuvimos también a 5.000 msnm, pero hay que tener en cuenta que en el tren, en poco más de 15 horas pasas de 1.000 msnm a los 5.072 msnm del paso de montaña de Tanggula.
Con todo, hay que reconocer que los paisajes que se observan durante el trayecto, sobre todo en la parte final, son absolutamente espectaculares y sobrecojedores lo que, unido a la experiencia de dormir en el tren, hacen del trayecto un viaje en si mismo y parte importante de la visita al Tibet.
Existen tres opciones de asiento. El asiento en cama blanda, cama dura, y la butaca. La primera opción, que es la más demandada y recomendable, consiste en un un camarote cerrado para 4 pasajeros, con una cama muy cómoda con colchón convencional, a modo de dos literas (2+2). El billete en cama dura, es en camarote abierto (no tiene puertas de separación con el pasillos), en literas de 3+3 con colchón más fino. Por ultimo esta la nada recomendable opción de viajar en butaca normal.
Los trenes pueden reservarse a través de Trip.com, con la misma política de ventas que en resto de trenes, lo que implica que salen a la venta con 15 días de antelación, exisiendo la posibilidad de prereserva previa sujeta de disponibilidad posterior. En nuestro caso, como nos cobraban prácticamente lo mismo, decidimos reservarlo a través de la agencia con la que contratamos el tour por Tibet.
Hay que tener en cuenta que este tren es muy demandado, sobre todo en sus opciones de cama dura y blanda, con lo que si no es a través del sistema de reserva es muy difícil conseguir pasajes.
Una opción a tener en cuenta, no sólo como alternativa para conseguir pasaje, sino como otra forma de hacer el trayecto, consiste en viajar en tren de alta velocidad hasta Xining (Ultima parada del transtibetano antes de adentrarse en el Himalaya camino a Lhasa), y luego allí coger el transtibetano. Incluso esta puede ser una buena opción para hacer noche en Xining, a 2.275 msnm, como una forma de aclimatarse a la altura de forma más gradual.
Alojamiento.
A excepción del alojamiento de Lhasa, donde lo teníamos incluido en el pack del viaje a Tibet, el resto de alojamientos los reservamos con Trip.com, que para China tiene muchas más variedad y mejores precios que Booking.com.
Estos fueron los hoteles que reservamos y podemos recomendar:
- Homeinn Plus Hotel (Beijing Chaoyangmen Subway Station) (BEIJING).- Bien situado, cerca del metro y tranquilo. Muy buena relación calidad de precio. Muy recomendable.
- 7 Days Premium Hotel (Beijing Dongsi Nanluoguxiang) (BEJING).- Algo más básico que el anterior pero también bien comunicado y con buen precio. Recomendable.
- Juxiange Inn (PINGYAO).- Fantástico hotel en una preciosa casa tradicional en el centro de Peyjing, con posibilidad de dormir en cama tradicional (Kang). Incluye los traslados desde y hasta la estación de tren. El matrimonio que lleva el hotel es encantador y ayuda en todo lo que necesites. Muy recomendable.
- AHS Awake Hotel (XIAN).- Moderno hotel a escasos metros de la Torre de la Campana. Tiene lavadora para hacer la colada. Muy recomendable.
- Xiangge Huangfu Holiday Hotel (SHANGRILA).- Bonito hotel en el centro de Shangrila con fantásticas vistas a Guishan Park, sus templos y la gran rueda de oración. Habitaciones enormes, bien decoradas, pero algo frías. Muy recomendable.
- Chupin Hotel (CHENGDU).- Hotel moderno, limpio y muy bien situado para recorrer Chengdu. Muy recomendable.
Aplicaciones móviles para viajar a China y Tibet.
Si hay una cosa casi imprescindible para viajar por China y Tibet esa es el teléfono móvil con conexión a internet. Es esencial para pagar ya que, aunque se acepta apenas nadie paga en metálico o con tarjeta, reservar los taxis (Didis), comprar algunas entradas, y hacer las reservas de trenes y hoteles (Trip.com).
– Cómo tener internet en China. Tarjeta SIM o ESIM.
Para tener internet en China existen básicamente dos opciones:
1.- Utilizar una tarjeta Esim (Si tu modelo de móvil lo permite), con el correspondiente plan de datos para China. Las más conocidas son Holafly, Jetpac, alosim, o adquirir alguna de las que vende Trip.com (https://www.trip.com/t/5qNmOBez4S2 ) y tienen muy buena reputación y mejores precios. El único inconveniente o desventaja respecto de la SIM local es que no dispondrás de llamadas locales, ni de un numero de teléfono chino.
2.- Comprar una tarjeta SIM de prepago en China. En el aeropuerto de Pekín es fácil adquirir tarjetas SIM. Los principales operadore en China son por orden de importancia China Mobile, China Telecom y China Unicom, y todos ofrecen tarjetas SIM de prepago para turista con planes de datos. Nosotros compramos una tarjeta SIM de China Mobile en el aeropuerto con 80 GB y llamadas locales por 30 días por algo menos de 30 € al cambio. Además, por si las moscas, llevábamos comprada desde España una tarjeta SIM adquirida en Amazon (https://amzn.to/4qFCWqY ), con 3 GB que nos funcionó también muy bien y que no requería de VPN.
– Como acceder al mundo Google en China. La VPN.
Además de internet, si tu SIM o Esim no la tiene ya incorporada y quieres utilizar allí aplicaciones como whasapp, Instagram, Facebook, X, Gmail, y las utilidades de Google, necesitarás llevar instalada desde España una VPN con la que poder sortear el cortafuegos Chino que impide su normal utilización en el país. Una vez en China ya no se pueden descargar las VPN con lo que es imprescindible llevarlas desde España, y muy aconsejable llevar incluso los APK de las aplicaciones por si hubiera que reinstalarlas. En nuestro caso llevábamos 5 aplicaciones VPN gratuitas que luego en China no funcionaron, así que terminamos utilizando LetsVPN previo pago de un plan mensual. Nuestra experiencia con esta VPN fue muy buena.
– La aplicación imprescindible para viajar a China: Alipay.
Si hay una aplicación necesaria que se debe llevar en todo caso instalada para viajar por China esa es Alipay. Se trata de la aplicación de pago por excelencia en China, a la que hay que asociar una tarjeta de crédito a poder ser que no cobre comisiones por cambio de divisas (Revolut, Openbank, N26…). Para hacer los pagos basta con escanear con la aplicación el código QR del establecimiento y marcar el importe, o bien facilitarle al comerciante tu código QR de Allipay que escaneará para cobrarte. Es fácil, cómodo y muy práctico.
El único pero de Alipay que hay que tener en cuenta es que cobra una comisión del 3% por cualquier pago que supere los 200 RMB. En esos casos, conviene dividir el pago, o bien puede salir a cuenta pagar directamente con la tarjeta de crédito española.
Otra ventaja añadida de Alipay es que incluye también la aplicación de DIDI, el Uber-Cabify Chino, que resulta muy práctico y barato para moverte en cualquier situación de un lugar a otro.
– Otras aplicaciones recomendables.
– WeChat. Una especie de Whassapp chino con traductor incorporado, y que ofrece además la posibilidad de hacer y recibir pagos de forma similar a Alipay. Nosotros apenas la Utilizamos para hablar con algún hotel, y para hacer algún pago.
Eso si, el proceso de alta en la aplicación es bastante dificultoso. Nosotros después de varios intentos conseguimos darnos de alta con la opción que ofrece a través de Facebook.
– Trip: La aplicación de Trip.com. el portal web donde conviene hacer las reservas de hotel, por tener la mayor variedad y mejores precios, y resulta imprescindible para la compra de billetes de tren para turistas. También ofrece reservas de vuelos y compra de entradas para atracciones turísticas. Es muy intuitiva y ofrece muy buena información sobre el estado de vuelos y trenes, y las reservas de alojamientos.
– Amap: El Google maps Chino. De nada sirve en China llevar el Google maps, o el Maps.me con los puntos de interés marcados ya que la precisión de sus mapas en China no es nada buena. El algunos casos puede haber desfases de varios kilómetros entre la ubicación mostrada por Google Maps y la realidad. No queda otra que hacer uso de Amap, que si bien es totalmente precisa, tiene la problemática de que muchos nombre y direcciones solo los identifica en Chino.
– MetroMan: Para moverte por los trenes chinos y calcular las mejores rutas entre estaciones.
Y un último consejo, el mejor cuando se sale de viaje, ir con la mente abierta y dejar los prejuicios en casa.
